GLOSSÁRIO TEOSÓFICO




  • Amên

    En hebreo esta palabra está formada por las letras A M N = 1, 40, 50 = 91, y así en un símil de "Jehovah Adonai" = 10, 5, 6, 5 y 1, 4, 50, 10 = 91 en conjunto. Es una forma de la voz hebrea equivalente a "verdad". En el lenguaje ordinario, Amen se dice que significa "Así sea". (W.W.W.) Pero en lenguaje esotérico, Amen significa "el oculto". Manetón de Sebennito dice que tal palabra significa lo que está escondido, y sabemos por Hecateo y otros que los egipcios empleaban dicho término para invocar a su gran Dios del Misterio, Ammon (o "Ammas, el dios oculto"), a fin de hacerse visible y manifestarse a ellos. Bonomi, célebre descifrador de jeroglíficos, llama muy acertadamente a sus adoradores los "Amenoph", y Mr. Bonwick cita un escritor que dice: "Ammon, el dios oculto, permanecerá por siempre oculto hasta que se manifieste antropomórficamente; los dioses que están muy distantes son inútiles". Amen es intitulado "Señor de la fiesta de la luna nueva". Jehovah-Adonai es una nueva forma del dios de cabeza de carnero, Amoun o Amon (véase esta palabra), que era invocado por los sacerdotes egipcios bajo el nombre de Amen.



  • Amên

    Esotérica y literalmente, la morada del dios Amen, o Amoun, o el dios secreto, "escondido". Exotéricamente, el reino de Osiris dividido en catorce partes, cada una de las cuales estaba destinada a algun fin relacionado con la vida futura del difunto. Entre otras cosas, en una de estas divisiones estaba la Sala del Juicio. Era la "Tierra de Occidente", la "Mansión secreta", la "Tierra tenebrosa" y la "Casa sin puerta". Pero también era Kerneter, la "morada de los dioses" y la "tierra de los espíritus o sombras", como el Hades de los griegos (véase esta palabra). Era asimismo la "Casa de Dios Padre" (en la cual hay "muchas mansiones"). Las catorce divisiones comprendían, entre muchas otras, Aanroo (véase esta palabra), la sala de las Dos Verdades, la Tierra de Bienaventuranza, Neter-xer "el lugar funeral (o cementerio)", Otamer-xer, los "Campos de apacible silencio", y también otras muchas salas y mansiones místicas, una de ellas como el Sheol de los hebreos, otra como el Devachán de los ocultistas, etc. Además de las quince puertas de la morada de Osiris, había dos principales: la "puerta de entrada" o Rutsu, y la "puerta de salida" (reencarnación) Amh. Pero no había en el Amenti sitio alguno que representara el ortodoxo infierno cristiano. La peor de todas era la Sala de las Tinieblas y Sueño eternos. Como dice Lepsius, los difuntos "duermen (allí) en formas incorruptibles, no se despiertan para ver a sus hermanos, no reconocen ya padre ni madre; sus corazones nada sienten por su esposa e hijos. Esta es la mansión del dios Totalmente-Muerto. Todos se estremecen al rogarle, porque no escucha. Nadie puede glorificarle, porque no mira a los que le adoran. Tampoco se hace cargo de ofrenda alguna presentada a él." Este dios es Decreto Kármico; la tierra del Silencio, la mansión de aquellos que mueren absolutamente incrédulos, de aquellos que fallecen de resultas en un accidente antes del término señalado de su vida, y por último del que muere en el umbral de Avitchi, que jamás está en el Amenti o algun otro estado subjetivo, salvo en un solo caso, sino en esta región de forzoso renacimiento. Estos no se detenían mucho tiempo aun en su estado de sueño profundo, de olvido y tinieblas, antes al contrario, eran conducidos con más o menos presteza hacia el Amh, la "puerta de salida".

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